En la semana estuve limpiando una casa y en el proceso me encontré un diario que me pareció curioso, más que nada por el título de los artículos.
–Personalmente lo hubiera llamado: «Seguro, una historia de viajes espaciales e inflación»
Qué podría ser tranquilamente el título de alguna sitcom barata, pero ya sabemos que acá todo es posible. Y creo que por eso es importante no dejar estas cosas perdidas en el tiempo, revisar que se esperaba ayer de hoy y que es lo que se obtuvo realmente, es una forma simple de ver cuanto progresó o retrocedió un país.
También me parece interesante que, aquellas personas que estuvieron en ese momento, cuenten un poco de la situación, que esperaban realmente, que sentían y que sienten ahora al ver el estado actual comparado con ese imaginado.
Para facilitar la lectura transcribí los textos justo debajo de las fotos.
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Perspectivas para el año 2001
Hemos visto un artículo que en realidad no tiene relación directa con el seguro, pero es cierto que en verdad todo lo que acontece tiene alguna conexión indirecta, dado que la protección aseguradora cubre prácticamente todas las áreas y todos los aspectos de la vida humana, animal y económica del mundo, precisamente en lo países superdesarrollados, donde la actividad espacial y el desarrollo técnico-científico han alcanzado un elevado nivel.
Estos adelantos y modificaciones de los pre-existente -sustancias, medios, sistemas, actividades- han exigido la revisión de materias relacionadas, como el entorno jurídico; e inclusive la creación de nuevas normas que, contrariamente a los usos hasta ahora, en lugar de surgir como consecuencia de los hechos consumados, prácticamente se establecen a priori, para cubrir hasta donde la previsión y la imaginación lo permiten, las posibles consecuencias de las nuevas situaciones, como pueden ser los viajes espaciales.
Por ende, el seguro experimentará en este terreno profundas modificaciones y aún desconocidas coberturas… efectos de descompresión, de falta de gravedad, de velocidades supersónicas, ausencias prolongadas, muertes no comprobables, choques por fallas de computación, extensión de coberturas en el espacio, extraños accidentes.
El autor de la nota que se refiere a estos temas no cree que a nivel del habitante común, lleguen a producirse grandes cambios antes del año 2001, pero debemos estar actualizados y alertar -sobre todo a los jóvenes- para que la novedad y el cambio no nos tome de sorpresa y para que podamos transmitir a nuestros hijos, y ellos a los suyos, la inquietud por el progreso, es decir el material, que ningún productor ni asegurador debe descuidar.
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Los bancos, el ahorro y el seguro
La actividad aseguradora ha estado desde antiguo ligada a los bancos, tan estrecha es la relación que una a ambas actividades. El ahorro, que en definitiva es una forma de seguro, estuvo simbolizado durante muchos años por la famosa alcancía del Banco de Mercedes con su leyenda que decía «Deme monedas y le daré pesos». Esa alcancía anduvo dando vueltas por los hogares mercedinos hasta nuestros días. Claro que ya hoy convertida en un amable recuerdo pues la inflación no solo se comió a aquellas monedas sino todos los pesos de cualquier denominación aparecidos desde aquellos finales de la década del treinta.
En los grabados vemos la clásica alcancía y el frente del Banco de Mercedes, ubicado en calle 24 entre 25 y 27, hoy Casa Magadán.
Diario «El Oeste», publicado el Sábado 20 de Octubre de 1984.
Una publicación especial por el día del seguro.
Recuperado el Jueves 14 de Enero del 2021.
